Cresta de la Cruz, del Gallo, del Borón y Urquiza-Olmo. Póker de Ases del Prepirineo

Por: Curro González, sobreescalada.com

Aún no sé muy bien como le pueden gustar tanto a algunos escaladores las crestas rocosas. A mi personalmente me dan un poco de respeto, más si cabe, si son de nieve.

Diseminadas a lo largo y ancho de todo el macizo pirenaico encontramos innumerables crestas rocosas que son deleite de muchísimos escaladores, alpinistas e incluso andarines avanzados. Sobra destacar algunas de ellas, quién no ha oído hablar de la Cresta Salenques-Tempestades, la cresta Espadas al Poset, Diablos, 11 gendarmes a los Astazous, etc.

En la zona del prepirineo, concretamente en la zona de Olvena, Vadiello y Montrebei, encontramos una serie de crestas “míticas” que son el objetivo deseado de todo “escalador de crestas” que se precie. Ninguna de ellas son de una dificultad alta, pero este hecho no nos tiene que enturbiar la realidad, deberemos dominar un cierto grado de escalada en roca, tener dominio del empleo de la cuerda (largos o cuerda corta) y del emplazamiento de seguros flotantes.

Yo no sé si he tenido suerte o no (en ocasiones pensaba que no) pero por mi trabajo, he podido escalar todas ellas en multitud de ocasiones. Algunas, en demasiadas ocasiones.

En general, todas ellas transcurren por entornos muy agradables. Incluso la Cresta de la Cruz y del Gallo (muy próxima a esta), que pese a estar muy cerca de la carretera, nos depara un entorno tranquilo y unas panorámicas al Monte Perdido (al llegar a su fin) espectaculares.

Escalando la cresta de la Cruz

Olvena, cresta de la Cruz y del Gallo

Conocidísima escalada, bien visible desde la carretera en nuestros trayectos hacia el Pirineo. Es por ello creo, que quizás sea la más conocida de todas y la más repetida. Estas dos propuestas se pueden realizar perfectamente en el mismo día, o combinarlas con cualquiera de las vías de escalada de largos existentes en las paredes más verticales.

Cresta de la Cruz

He perdido la cuenta de las veces que la he escalado, era y es, una zona muy socorrida para hacer actividad cuando en las altas cumbres el tiempo es malo o inestable.

La aproximación es evidente y corta, tan solo deberemos prestar atención en dejar el coche en el apartadero acondicionado que existe justo enfrente y cruzar el barranco por un espectacular puente.

Como os comentaba la cresta no es excesivamente difícil, si tenemos que destacar dos pasos claves, serían la entrada (se puede hacer A0) y la escalada del gran gendarme (igualmente en A0 pero más mantenido). Pese a contar con numerosísimas repeticiones tendréis que prestar atención a la roca en algún tramo. Se puede hacer perfectamente con una cuerda de 30 metros.

En el tramo final de la cresta hacer caso al maestro Luichy e ir por la cresta, es mucho más bonito y os dejará mejor sabor de boca (y de pinchos).

Fuente: La noche del loro

El descenso se realiza atravesando el pueblo y buscando un marcado camino que desciende hasta el lugar de partida por el barranco de margen derecho.

Cresta del Gallo

Esta cresta es algo más desconocida que la vecina, también si somos sinceros, menos interesante.

Es una corta escalada que parte desde el mismo río Ésera. Para llegar a su base tomaremos el desvío que lleva a Olvena, y justo pasado el puente aparcar en la explanada de la derecha (zona de escalada deportiva). En el aparcamiento tomaremos un sendero ascendente que en cuanto se asoma a la vertiente del río ya nos permite ver la cresta del Gallo al frente que sube desde el río.

Poco antes de llegar a la cresta descender hacia el río por camino poco marcado, estando más pisado un poco más abajo junto a la cresta.

Igual que la anterior el itinerario cuenta con numerosos anclajes fijos que nos ayudan a asegurarnos y a progresar rápidamente. Superaremos una serie de pequeños gendarmes hasta que la arista pierda inclinación y encontremos el camino de retorno al coche.

Cresta del Borón

Lo primero que deberemos saber sobre esta actividad es que existen restricciones de escalada en la zona (del 1 de marzo al 30 de junio). ACTUALIZACIÓN : Desde el año pasado se puede escalar durante todo el año. De todas formas es aconsejable consultar el PORN.

Es sin duda la cresta que más me gusta de estas cuatro propuestas, la he escalado cuatro o cinco veces, y en todas ellas he disfrutado. Ambiente garantizado en una cresta realmente aérea y sin apenas seguros fijos.

El embalse de Vadiello está ubicado en un paraje natural espectacular, formado de características formaciones de conglomerado. La cresta es una verdadera “espina dorsal” bien visible desde el camino de aproximación que comienza en el final de la carretera de Vadiello.

Escalando la afilada cresta del Borón

Desde aquí tomaremos el marcado camino que va bordeando el pantano hasta que el acceso a la escalada se hace evidente, a pocos metros del gran espolón rocoso. En este lugar tenemos dos opciones para comenzar la escalada, a la derecha del espolón rocoso o a la izquierda (más sencillo). En las dos opciones deberemos prestar atención a la aproximación porque no es del todo evidente.

Si optamos por el margen derecho deberemos superar el gendarme rocoso en tres largos de cuerda (algunos seguros fijos):

  • L1: rampa con bastante vegetación, reunión junto a un árbol en el lado derecho del espolón.
  • L2: Deberemos buscar el margen izquierdo de la pared (IV+) hasta una reunión de un anillo de cable que une unos clavos y un espit.
  • L3: Inicio por un diedro para más tarde continuar por la fisura de la derecha hasta unas repisas. Desde la repisa subir directo, y poco antes de llegar a la cresta desviarse ligeramente a la izquierda hacia la reunión que está en un par de árboles unidos por una cuerda.

El margen izquierdo de la pared es más sencilla de superar, para llegar hasta el inicio deberemos realizar una travesía ascendente entre la vegetación hasta ganar el lomo que desciende del gran gendarme rocoso. Una vez aquí, superaremos en dos largos de cuerda, las placas y fisuras (IV) que nos depositan en la cresta.

En la cresta propiamente dicha la mejor manera de progresar es en ensamble, para ello deberemos dominar esta técnica a la perfección. Ya que una caída aquí supondría consecuencias fatales.

Tendremos que prestar atención a la calidad de la roca en algunos tramos de la cresta.

El descenso empieza con un rápel desde una enorme P, para más tarde realizar un destrepe para llegar al collado, donde hay otro rápel desde un árbol. La ruta se puede escalar con cuerda de 40 metros.

Fuente: Mentidero alpino

Cresta Urquiza-Olmo

Sin duda la más difícil y larga de las propuestas, magnífica actividad en un entorno solitario.

Esta cresta, de más o menos reciente creación (2003), ha adquirido un fama sin igual. Y a punto estuvo de “morir de fama“, menos mal que hoy en día la afluencia de escaladores se ha tranquilizado y podemos disfrutar de este maravilloso entorno.

Escalar esta cresta es una actividad que puede tener un horario muy diferente, dependiendo de las habilidades de los escaladores a la hora de gestionar el empleo de la cuerda y la capacidad de solventar algunos tramos de escalada de dificultad. Pero siempre deberemos de tener en cuenta que es una escalada de unos 600 metros de recorrido aproximadamente.

En tanto al aseguramiento, encontraremos la ruta prácticamente equipada.

Os dejo un enlace de un blog, que me ha parecido interesante, en donde encontraréis una buena información: Papiyjuanan

Pues aquí tenéis el Póker de Ases en lo referente a crestas del prepirineo, son un buen y motivante reto, incluso para plantearse en un fin de semana 😉

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