
Por: Curro González, sobreescalada.com
Hay gente que se queda, y se queda, y se queda, porque es natural.
Estar, llamar, preguntar qué tal, ocuparse de los detalles pequeños.
Yo no, nunca me resultó fácil; Siempre he tenido un poco de distancia por dentro, aunque sé querer de verdad.
Como si una parte de mí necesitara estar sola para respirar (como si fuera una necesidad), aunque si he de sincerarme, en raras ocasiones no ha sido así.
Por eso a veces me he sentido un lobo estepario.
No por ser duro ni por menospreciar a nadie, sino porque me cuesta soportar el ruido constante de las relaciones humanas.
Algunos días me cuesta trabajo responder un mensaje, días en los que desaparezco sin querer hacer daño.
Y sé que desde fuera eso puede parecer falta de interés, pero casi nunca lo es.
Sin embargo, cuando alguien me importa, encuentro formas de cuidar.
Torpes a veces, pequeñas otras…me acuerdo de las cosas importantes, aparezco cuando hace falta, escucho de verdad y me preocupo aunque no lo diga todo el tiempo.
Necesitar irme un rato (a veces meses) y querer estar, he perdido personas por no saber gestionar bien esa contradicción.
Y supongo que parte de que asome al pelo el gris es aceptar que no siempre se sabe relacionarse como se debería, pero aun así intentar no convertirse en alguien frío.
Fuente: O. Nieto
Porque ser un lobo estepario no implica no tener afecto, implica acercarse de una forma más complicada a las personas.

Me quedo perplejo cuando repito una «nueva» ruta de escalada en la Sierra de la Cabrera, no por creerme por un momento que haya podido escalar todas y cada una de ellas, sino por las joyas que aún existen entres sus paredes.
Ajenas al ruido y al paso del tiempo se encuentras muchas veces en rincones mil y una veces transitados, es el caso de la ruta que a continuación os presento: Egoterapia, Cancho Soyermo.
Cancho Soyermo
Ubicado en el margen derecho del tan conocido Pico de la Miel, encontramos una serie de formaciones rocosas formadas por muros aterrazados de poca continuidad; existen una veintena de rutas que aprovechan las continuidades verticales más representativas en algunos casos, y en otros, enlazan los diferentes espolones y placas hasta su cima.
*Para ver todas las reseñas del Soyermo entra en el apartado de topos.
Egoterapia es una pequeña ruta de calidad que se puede combinar con todas aquellas rutas cercanas del mismo callejón o del Pico de la Miel.
Pese a contar tan solo con tres largos, no os dejará indiferente, el aperturista es un escalador de pura zepa y lleva su sello en cada uno de ellos.
Por destacar algunos pasos: me quedo con la preciosa fisura de manos del primer largo, la elegante y aérea travesía del segundo y la mortal fisura del último largo.

Joyita que no podéis dejar escapar, sombra por la mañana, perfecta para más tarde hacer el Diedro Ticupa o la desconocida Shoggoth y hacer así un día redondo.
Nota: Raúl Redondo nos comenta…
Como bien dices, es raro encontrar cosas como estas sin abrir…y es que el L1 ya estaba abierto, lo abrimos el Lillo y yo cuando abrimos el espolón del soyermo, allá por 2007 o 2008…nos bajamos rapelando de las encinas con idea de volver para abrir el segundo largo, pero no volvimos…saludos
Igualmente Óscar Nieto responde:
Qué tal Raúl. Nos vimos una vez escalando por el pico de la miel. Soy Óscar.
Le he pedido a Curro que me publique este comentario en su blog para aclarar cualquier tipo de controversia o mal entendido. Lejos quiero estar de generar polémica o apropiarme de cosas que no son mías.
Tú y Lillo estáis en vuestro derecho de reivindicar esos metros del primer largo como los primeros escaladores que pasasteis por ahí. Vuestros son !! Insisto que no me gusta apropiarme de nada que no sea mío.
En mi defensa alegaré que no vi indicios de paso. Supongo que 20 años de espacio entre vosotros y yo dan tiempo de sobra para que el musgo vuelva a recuperar lo que es suyo. Porque mira que había!! Cepille lo más grande.!!
Os animo a que volváis a ir ahora de nuevo que está nuevamente cepillada y con magnesio. Y de paso continuéis por la línea que marco en la foto. Lo pasé genial subiendo por ahí. Y por lo que me cuentan los que están repitiendo, también.
En fin… Que si tenéis más metros como estos olvidados por los cajones del trastero id a buscarlos y compartirlos … Y así seguimos dando vida al jardín de casa.Saludos y buenas escaladas.
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