Escalada en el Peñotillo Bajo, Peñotillo y la Maliciosa.

Con este encadenamiento de rutas y paredes “no pretendo inventar la pólvora”, es más, me parece la secuencia lógica de escalar estas “rocas” y de seguro que más de uno (y de dos…) lo habrán realizado. Y aunque las vías de escalada no son de dificultad, nos vemos compensados por unas vistas y una soledad que bien merecen la visita. Es una actividad completa y divertida para realizar en un día que de seguro os dejará satisfechos.

Llevaba tiempo sin ejercer el noble oficio de “Guía de montaña”, después de tanto tiempo dedicado a ello la desconexión ha sido beneficiosa para mi y me encanta poder elegir el momento para ello, cuando realmente me apetece y con quién me apetece.

Y este ha sido el motivo de esta actividad, la llamada de Miguel ha hecho que nos volvamos a unir a una cuerda. Que volvamos a retomar las actividades juntos y que charlemos de planes futuros.

Panorámica de la actividad

Toreando de buena manera los días de menos calor de esta “ola de calor”, subimos tímidamente a sabiendas de que en este lugar el sol aprieta de veras. Para nuestra sorpresa el día estaba bastante amenizado por un fresco viento y las numerosas sombras que nos proporcionaba el roquedo, así que, la temperatura que nos ofrecía el sol solamente era tórrida en contadas ocasiones.

Todas las vías realizadas son bastante rápidas de ascender, pero las del Peñotillo Bajo son especialmente rápidas de escalar. Hicimos la “Placa de los Almorchones” de 75 metros y V de dificultad. Se encuentra limpia y normalmente se hace una reunión intermedia en una pequeña repisa antes de los bloques cimeros. Es una escalada entretenida en donde se navega por una placa tumbada de buen agarre para salir a la cumbre por terreno sencillo entre bloques y fisuras.

El Peñotillo Bajo

El descenso se realiza mediante un sencillo destrepe por la cara opuesta. Desde aquí es evidente el camino a seguir hasta la base del Peñotillo, siguiente pared que escalaremos.

El “Diedro Mogoteras” 150 metros y V+ quizás sea la línea más repetida de la pared. Y es lógico, es una de las rutas de escalada más interesante y la denominación “clásica” le otorga estar casi libre de líquenes al ser muy ascendida.

El Diedro Mogoteras del Peñotillo

El comienzo es evidente, se encuentra justo detrás del gran gendarme característico del Peñotillo. El primer largo desluce un poco la escalda y te hace temer lo peor, es muy corto y se monta reunión sobre un clavo en la base del diedro propiamente dicho. Pero a medida que acometemos los siguientes largos vamos disfrutando de buena escalada y buen ambiente. El segundo largo es muy bueno, con una escalada divertida combinando agarres sin fin en placa y técnica en “X”. Encontramos algún clavo y la reunión equipada con dos clavos, uno de ellos con argolla.

Miguel en la transición del Peñotillo Bajo y el Peñotillo
Miguel en el segundo largo Diedro Mogoteras

El tercer largo, pese a su apariencia, es muy bueno. Continuamos por terreno evidente hasta que finaliza el diedro y la fisura. Reunión en un puente de roca y dos clavos, uno de ellos conviene reforzarlo.

Desde aquí, trepada sencilla con tendencia hacia la derecha a encontrar unos hitos que te conducen poco a poco hacia la canal de bajada. Muy próxima a la siguiente pared, la Maliciosa.

En la Maliciosa teníamos previsto escalar la vía del “Dedo”, pero por sorpresa y antes de llegar a la base de esta, vimos unas mochilas. Esto hizo, con nuestro característico carácter hermitaño, que nos replanteáramos esta opción. Ya que queríamos preservar nuestra soledad y no nos apetecía compartirla con nadie.

Así que nos decantamos por escalar la rápida, sencilla y cercana vía “Casiopea” de unos 100 metros y V. Realmente lo único merecedor de ser escalado en esta vía es la característica placa que marca el margen izquierdo de esta pared.

Casiopea a la Maliciosa

Pese a su aspecto, es una escalada disfrutona y con mucho canto. A mi personalmente me gustó mucho, me dio pena que se terminara al llegar a la reunión. En la vía podemos encontrar algo de material, un cordino para montar la primera reunión. Un clavo situado en el margen izquierdo de la placa y la reunión de esta que consta de tres buriles con cable.

Escalando la placa de la Casiopea

Al terminar las dificultades podemos ir a buscar la canal de bajada hacia la izquierda o ascender hasta la cumbre por terreno sencillo.

Tras una bajada muy larga, sobre las 14h estábamos en el pueblo de Navacerrada poniéndonos al día y planeando actividades futuras.

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