Autodetenciones en Nieve.

“La euforia todavía corre por mis venas, y aunque el cansancio de varios días de escalada tendría que hacer mella en mi estado físico y mental, la idea de llegar en breve a un lugar seguro, como es nuestro campo base, me hace sentir bien.

Queda poco ya, esta terrible pedrera atormenta a mis recocidos pies recubiertos de plástico, tan sólo atravesar ese ennegrecido nevero y el camino será un agradable paseo. Me voy adentrando en la envejecida nieve, un ligero resbalón enciende la voz de alarma en mi cabeza, a callada tal vez, por la pereza de ponerme de nuevo esos pinchos. Prosigo en mi andanza, haciendo pequeñas muescas en la nieve con los cantos de mis botas, me mantengo seguro. De repente me llaman, giro la cabeza hacia atrás para ver a mis compañeros, y en esos momentos noto como una de las botas desliza por la pendiente, ya esta, pienso, aquí hemos terminado…”

Los resbalones y tropezones mientras transitamos por la montaña en invierno son causa de gran cantidad de accidentes graves, sobretodo cuando el afectado no es capaz de detenerse a tiempo.

Cuando la nieve esta blanda el riesgo de resbalar por una ladera es mínimo, pero al transformarse y endurecerse, nos encontramos ante una superficie altamente deslizante en donde es imprescindible saber moverse.

Muchas veces la nieve por donde caminamos es cambiante, encontrándonos placas venteadas y heladas aparentemente “inofensivas”, entre otra calidad de nieve más blanda. En otras ocasiones, tan sólo encontramos un pequeño nevero que se cruza en nuestro camino. Es en estas situaciones, “inofensivas” es donde se puede producir el accidente, y en donde deberemos prestar más atención para reaccionar rápidamente y aplicar las técnicas de autodetención, antes de que la velocidad sea demasiado rápida para intentar cualquier cosa.

La autodetención es una maniobra básica y fundamental de seguridad en montaña, que deberemos aprender y practicar.    

Un equipo adecuado a las condiciones invernales, es en principio, una de las mejores garantías de seguridad en la montaña. Pero sin la formación adecuada sobre el manejo básico del piolet y los crampones, lejos de ser una ventaja, serán un estorbo, y en algunos casos, motivo de accidente, debido al exceso de confianza a unas herramientas que no sabemos utilizar.

Cualquier persona que haga excursiones, ascensiones fáciles o difíciles, debe saber como utilizar el piolet y los crampones para transitar por laderas empinadas. Y como autodetenerse en caso de resbalar, ya sea utilizando el piolet o su propio cuerpo.

Si caminas sin piolet, o lo has perdido en el intento de autodetenerte, puedes aplicar la “Técnica del Gato”, usando tus manos y pies para detenerte. Hay que dirigir tus esfuerzos en quedarte a cuatro patas (posición básica de autodetención), con el cuerpo alejado de la nieve, con brazos y piernas estiradas, haciendo fuerza con las manos y las puntas de las botas (fig 1). De esta manera mantendremos una posición más favorable ante una colisión, y tendremos más equilibrio.

Figura 1

Si hacemos demasiada fuerza con nuestros pies o llevamos crampones, nos voltearemos cayendo cabeza abajo, empeorando la situación. En el caso de llevar crampones en nuestras botas, sustituiremos, a estas, a la hora de hacer fuerza, por nuestras rodillas.  Alejando, en todo momento los crampones, de la pendiente (fig 2), evitaremos que estos se enganchen en la nieve.

Figura 2

El resultado de la gran mayoría de los accidentes en autodetenciones fallidas son tobillos rotos, piernas dañadas, o la muerte. Los dos primeros casos debido a los enganchones por los crampones, el último caso, debido a un gran cúmulo de errores.

El piolet es la herramienta fundamental en la autodetención sobre nieve dura, ya que en esta, las técnicas empleadas con el cuerpo a veces no son efectivas.

En la gran mayoría de los casos, la utilización del piolet implica la utilización de los crampones, y viceversa. No deberías resbalar, ni tropezar si llevas puestos los crampones, pero si lo haces, mantén separados los pies de la pendiente, y no intentes nunca detenerte, ni disminuir la velocidad con ellos. Ya que podrías voltearte o lesionarte tobillos y piernas.

Para el correcto uso del piolet en la autodetención, deberíamos agarrarlo con una mano por la cruz y otra por el regatón (fig 3), llamado “ Agarre de autodetención”. De esta manera podremos echarnos sobre él y hacer fuerza, además, mantendremos nuestro cuerpo protegido del regatón.

Figura 3

En algunas ocasiones es preferible progresar directamente con el piolet en agarre de autodetención, sobre todo si progresamos por terreno donde la velocidad de reacción es primordial, como laderas terminadas en bloques de piedra, cortados, etc.

Si caes sobre la espalda y con los pies hacia abajo lo primero que debes hacer es cambiar el piolet al agarre de autodetención. Con el piolet bien agarrado nos giraremos hacia donde tengamos la cabeza del piolet (fig 4), si lo hacemos hacia el lado contrario se podría enganchar el regatón en la nieve, corriendo el riesgo de que se nos clave o que lo perdamos.

Figura 4

Clavando el pico del piolet y descargando el peso entre este y los pies o rodillas (fig 5) conseguiremos reducir la velocidad y detenernos. En caso de no tener éxito en la autodetención, deberemos insistir con todas nuestras fuerzas, ya que al menos conseguiremos reducir la velocidad de nuestra caída ante una inminente colisión.

Figura 5

En caídas difíciles la velocidad de reacción es aún más importante, en estas caídas no sólo hay que mantener la calma, sino tener bien aprendida y asimilada la autodetención básica.

Si caemos sobre el pecho, con los pies hacia arriba, deberemos clavar el piolet fuera de nuestra trayectoria para evitar herirnos. Recuerda que el piolet debe estar en agarre de autodetención, (fig 6)  y que hay que clavarlo hacia donde se encuentre la cabeza del piolet. Al clavar el piolet conseguiremos una rotación de nuestro cuerpo sobre la hoja, colocando los pies hacia abajo, en la posición básica de autodetención (fig 7).

Figura 6
Figura 7

La peor posición para caer es sobre la espalda con los pies hacia arriba, en esta posición se suma a la gravedad de la caída, la desorientación que se sufre.

Ante todo calma, agarra el piolet en posición de autodetención, y clávalo hacia el lado en el que se encuentre la cabeza del piolet (fig 8), intentando cargar peso. Como en el caso anterior, nuestro cuerpo rotara dejando los pies hacia abajo, acercándonos así a la posición básica de autodetención.

Figura 8

Como en los casos anteriores, se puede dar el caso de que caigamos en posiciones complejas, cabeza abajo o de espaldas con los pies hacia arriba, cuando progresamos sin piolet, o como hemos comentado antes, que lo hayamos perdido durante la caída. Para ello utilizaremos nuestro codo, que sustituye al piolet,  como eje para pivotar, y pataleos compulsivos, que nos ayudaran a girar hacia la posición básica de autodetención.

Recuerda que las técnicas empleadas en las autodetenciones hay que aprenderlas y practicarlas. Además, no siempre son efectivas.

Es común ver el empleo de la cuerda, en progresiones por pendientes heladas, para aumentar la confianza o reducir la gravedad de la situación. No es raro ver a personas encordadas, descendiendo o ascendiendo por laderas aparentemente suaves, imaginando que han alcanzado la máxima protección ante una caída.

Esto lejos de ser lo más indicado, en la gran mayoría de los casos se considera un “suicidio colectivo”, ya que la cuerda por sí sola no ofrece seguridad. Sólo su uso correcto en cuanto aseguramiento preserva a una cordada de una caída.

Si damos un paso, estaremos apoyados durante unas fracciones de segundo en una sola pierna. Si en este momento recibimos el tirón de la cuerda de la cual estamos atados a nuestro compañero, perderemos la estabilidad y volcaremos. Otro dato que se le puede sumar a esto, es si hay gran diferencia de peso, ya que nos arrastrará con mayor facilidad.

Así que recuerda antes de usar la cuerda, resulta casi imposible aguantar una caída al tiempo que se progresa encordado, podría llegar a ser efectivo si la nieve es profunda y blanda. Y si usas la cuerda que sea con todas las consecuencias, seguros intermedios y reuniones.

Nota: Todas las maniobras y fotografías están realizadas sin crampones. Recordar la importancia de mantener estos alejados de la pendiente.

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