Nuevas vías en Patones

Supongo, que a como muchos escaladores de la zona centro,  el constante ir y venir a escalar a Patones ha hecho de este gesto algo rutinario, monótono. Más agravante aún, para aquellos que vivimos a pocos minutos de estas paredes y estamos casi a diario por esta zona. Ya hemos escalado muchas veces las vías que podíamos hacer, y las que no, las dejaremos para otra vida. Pues al menos en mi caso, el fanatismo y el tendón que requieren se ha disipado hacia otros lugares.

Hemos probado adrenaliticos juegos para recuperar la “chispa perdida”, subimos casi 100 vías usando solamente la protección de seguros flotantes (friends y empotradores) despreciando los anclajes fijos,  chapa negra se llama este movimiento. Un juego que no hace más que imitar a los verdaderos protagonistas de las primeras aperturas, pero a nosotros nos divertía.

Aquellos tiempos

Reequipamos y limpiamos las vías de la pasarela y el muro erótico un caluroso verano para poder continuar disfrutando de las escaladas en las sombrías paredes, tarea truncada más tarde, por la prohibición de la escalada en este lugar por el Canal de Isabel II. Equipamos pequeños sectores de escalada deportiva incluso de Drytooling ! por la zona, que nos dieron “vidilla” durante alguna temporada.

Pero de nuevo, con el tiempo, la palabra “Patones” significaba rutina, monotonía y masificación, mucha masificación (más acusada en los meses de restricción de escalada en gran parte de la escuela). A todo esto se le añadía la nueva aparición de rutas en los ya saturados muros de escaladas, nuevas líneas a pocos centímetros de las ya presentes, chapas que enderezaban rutas o hacían variantes de unos pocos movimientos, nuevas reuniones que dividían una misma escalada en mini-partes, cepillados kilométricos, chapas, muchas chapas….

Incluso en aquellos lugares en donde solo nos vemos los lugareños, sectores añejos y para nada de moda, algunos de ellos equipados por nosotros, se había “metido mano”. La sorpresa fue mayúscula al ver como habían instalado diversos tensores químicos en la pared sin respetar las ya equipadas rutas de escaladas, modificando estas a su antojo para realizar diferentes prácticas de progresión vertical.

– “Debo ser muy exquisito, pero a mi esto me parece una mierda. Se terminó Patones”, pensé.

Probando algunas líneas de Dry

Después de mucho tiempo, una tarde me acerque a Patones a dar un paseo entre diario. Quería reconciliarme con Patones, pasé por debajo del muro de Stradivarius, charlé con dos archiconocidos escaladores de la zona que hacían lo que hacemos todos para pasar una tarde de invierno, series en las diferentes vías, y continué mi camino hacia el final de los sectores. Una vez allí me picó la curiosidad y me quedé tiempo mirando las vías del Sector Cagarrutas.

Este sector siempre me ha gustado, una zona olvidada pese a la cercanía de los abarrotados pies de vías vecinos, largas rutas, duras y de roca no muy noble. Su nombre viene dado porque el resguardo de sus paredes era utilizado como WC por los muchos escaladores que escalaban en su vecino Sector Perejil. Es perfecto ! Hacía muy poco se habían equipado unas nuevas rutas a la izquierda con mucho “curro” y con muy buen criterio, pero el farallón de roca continuaba más allá, mucho más allá.

En Siberia

Me deslicé por la base de aquellos muros de roca caliza y empecé a imaginar nuevas líneas, algunas de escaso interés, otras bastante aceptables y otras por qué no, muy buenas. Sabía que no era el primero en ojear estas paredes, de echo, vi dos antiguas líneas de buriles en largas placas de caliza gris.

Por qué nadie había continuado equipando en estos muros? Supongo que da más “caché” equipar una nueva vía, aunque sea con calzador, en los muros principales que en los aparentes muros ponzoñosos de la zona baja. No hay que ser un visionario, solo tener inquietud y disfrutar de lo que haces, para ver el potencial de estos muros.

En Tinto de verano

Y la ilusión perdida por este lugar fue siendo, al día siguiente me estaba descolgando para equipar las primeras rutas, de muchas tantas. “El frotar se va a acabar” y “Rasca mamá”, de sorprendente roca caliza y perfectas formaciones de “gota de agua”, fueron las primeras que inauguraron el nuevo sector Gominolas. Un recordatorio geológico de cómo fueron los muros mayores antes de pasar por tantas manos humanas.

Las líneas fueron surgiendo, sin prisas, sin bullicios, sin estrés. Sin taladros de gasolina, ni de batería de gran autonomía, poniendo lo justo, sin que sobre o falte nada. Tan solo equipaba y escalaba las rutas que a mi modesto parecer eran las de mejor calidad, tanto por su trazado como por su roca, yo solo o acompañado por la Gata y Borja. Así aparecieron “La pija gastronómica”, “El Velcro”, “Amor sin penetración” excelentes y sorprendentes escaladas.

La “Pija gastronómica” en acción

Sin duda, la revolución llegaría a estos farallones con la colaboración de otros escaladores. Arturo, Pablo, Agus, Alex, Victor, entre otros, fueron y son los motores de la aparición de nuevas líneas y la equipación del Sector Gominolas Superior en donde se concentran las mejores escaladas (El Espolón ansiolítico, Chocho-hombro, sopa de regleta, la Decisión, Gominolas, los Fnáticos,..), así como el Sector Siberia.

Algunos de los artífices

Nos sentíamos como la nueva “Patonae”. Muchísima ilusión, máximo fanatismo, muchas líneas por equipar y encadenar, muros solitarios y de roca excelente. Pero sobre todo un sentimiento y un respeto unísono por lo que hacíamos y como lo hacíamos. Y un denominador común que nos movía a continuar equipando nuevas líneas, estábamos cansados de aglomeraciones.

Lo que empezó siendo algo anecdótico, casi para salir de la rutina y emplear en algo el ocioso tiempo libre, se convirtió en una dedicación, en una ilusión conjunta de muchos escaladores. 

Momentos

El resultado final, si es que se puede hablar de un fin concreto, es la aparición de diferentes sectores nuevos en los muros de Patones. Estos sectores albergan unas 40 vías de escalada de sorprendente calidad, algunas de ellas de considerable longitud, otras meramente anecdóticas. Una “expansión lógica”  que da un aire fresco y necesario a esta conocida escuela de escalada, un respiro a los ya atestados muros superiores. 

Info revista Desnivel

2 comentarios sobre “Nuevas vías en Patones

  1. Muchas gracias por este valiosísimo trabajo! La sóla idea de poder escalar nuevas vías y con relativa soledad y tranquilidad en el propio Patones me tiene extasiado. Estoy deseando ir a probarlas! De nuevo muchas gracias por el trabajo y por los croquis!

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