Por: Curro González, sobreescalada.com
La cara Este del Pico de la Miel es la gran desconocida para la gran mayoría de los escaladores que frecuentan la zona, conocido como el Callejón Soyermo, es una buena zona de sombra para los días más calurosos.
Si buscamos rutas de escaladas sencillas no hay mucho en donde elegir, la más frecuentada sin duda alguna es la archiconocida Diedro Ticupa 6a, excelente opción si es tu primera toma de contacto en el callejón.

Pero la zona va mucho más allá, existen líneas de escalada antiguas que bien merecen una visita, aunque éstas os harán sudar un poco más.
Si tomamos de referencia la citada ruta de escalada Diedro Ticupa, la cara Este del Pico de la Miel la podemos dividir en dos paños rocosos: el derecho, con bastantes líneas de escalada de gran calidad, aunque totalmente abandonadas (ya os hablaré de él otro día); y el izquierdo, donde se encuentra la ruta de hoy.
Transité, ataviado con un voluminoso petate de Bigwall, la empinada cuesta que da acceso al comienzo del Callejón Soyermo.
Me acompañaba Ponyo, iba muy tranquilo, a la espera de que el gran astro se escondiera tras la mole granítica por la cual iba a ascender.
Comencé la escalada en total silencio y con la atenta mirada de mi fiel compañero de aventuras, no tenía prisa, estaba disfrutando.
Justo poco antes de terminar el primer largo de escalada, recibí una agradable visita de un amigo, que pronto se unió a la escalada de los siguientes largos.
Una bonita jornada de escalada, y un sorprendente recorrido.

Los Clavos del Animal A2/6b
Comenzamos la escalada entre el citado recorrido del Diedro y la desconocida Shogot (se ve un seguros lejano), justo aprovechando una estrecha fisura que asciende hacia una vertical y lisa placa granítica.
Si sois neófitos en la materia, os recomiendo meter algún clavo nada más empezar, hay que ser muy fino para subir sin clavar (amén de, como salte el primer seguro te haces daño seguro…).
Tras transitar por la repisa inclinada de la reunión del Diedro Ticupa, nos encaramos a un muro semidesplomado, rasgado por una preciosa fisura.
Ésta, pese a su aspecto, se asegura a tu antojo con micros, microempotradores o algún clavo (universal, lengua de vaca, o V corta).

El largo es buenísimo, y puede ser un buen lugar en donde coger callo en ésta técnica tan poco empleada por la gran mayoría de los escaladores.
El segundo largo aprovecha unos metros la fisura del Diedro para ir más tarde a encaramarse a unas bonitas fisuras paralelas con paso extraño.
Terminaremos la ruta por cualquiera de las salidas que tenemos a nuestra vista.
Si os va la marcha, os la recomiendo totalmente.
ACTIVIDAD REALIZADA CON EL MATERIAL (pincha para ver video test)



