Spain is Good. 8 días, 7 escaladas

Por: Curro González, sobreescalada.com

Un texto de otros momentos, de cuando se podía ser libre sin restricciones de movimientos y de cuando se podía disfrutar de la compañía de amigos que ya no están.

Este año el cuerpo no me pide largos viajes, me apetece más disfrutar de la escalada por la Península. Y es que vivimos en un país privilegiado para la práctica de este deporte, tanto para la escalada deportiva como para la alpina.

Y de eso trata este resumen, de las escaladas que hicimos por diferentes rincones en uno de esos “cortos” viajes:

Eneko y yo quedamos unos días para escalar, la meteo no era del todo buena pero decidimos arriesgar un poco y ver lo que pasaba.

El día comenzó como todos los días que quieres escalar en Ordesa. Madrugón, mala ostia por soltar 4,50 euros de autobús y pateo-sudada hasta el pie de vía.

Ordesa, Tozal del Mallo

Estábamos a pie de pared, observando minuciosamente el paso y la evolución de las negras nubes a las 8 y pico de la mañana. Indecisión, ojeada al croquis y pa’rriba.

Llevaba tiempo queriendo escalar la vía “ANTHROPOS 350 mts 7 a” del Tozal del Mallo. Primero, porque la abrieron algunos amigos y conocidos, y segundo (después de haber escalado las otras dos grandes clásicas del Tozal), porque era una línea que me atraía.

Empieza justo a la derecha de la archiconocida “Ravier”, tenéis que tomar como referencia un arbolillo que nace de un diedro muy evidente. Es cierto que los aperturistas de esta vía comenzaron la línea desde el suelo, pero hoy en día casi todos los escaladores evitan esos primeros largos rotos y caóticos empezando la escalada en el contrafuerte de la anterior vía citada.

Podéis leer más sobre su apertura en el siguiente libro:

“VIAJE A LAS MONTAÑAS, Edición conmemorativa del Primer Siglo de Escalada en España”.

Eneko en los primeros largos de la Anthropos

Si hay que destacar algunos pasajes de esta escalada sin duda me quedo con los largos 5 y 6. El primero de ellos transcurre por un diedro liso con dificultades de 6 a+/b con pasajes realmente disfrutones y aéreos. Pero sin duda, el largo estrella de esta vía es el sexto, 7 a. Bastante equipado con clavos y algún seguro fijo, en donde según tus fuerzas y ánimos, emplazarás o no, seguros flotantes. El comienzo del largo ya avisa, una fisura desplomada  con pies precarios, más tarde continúas en la vertical siguiendo la fisura. Unos techos cierran el paso y te acongoja cada vez que miras hacia arriba para visualizar el siguiente movimiento.

Los aperturistas (Gabriel Martín, Joaquín Colorado y Miguel Castilla) solucionaron el problema del techo con una técnica y aérea travesía en placa hacia la derecha, agarres medianos y mucha técnica de pies. En fin, un buen largo para ir en libre (para mí un poquito más fácil de 7 a).

El final del día lo terminamos bastante alejados del parking de Ordesa, en Riglos.

Es cierto que el día nos había respetado, pero la previsión era de empeorar y buscamos refugio de la lluvia donde siempre lo encontramos.

La Mañana fue bastante húmeda y calurosa, amén de el cansancio acumulado del día anterior, la excusa perfecta para despertarnos tarde.

Riglos, vía del silencio

Evidentemente había que escalar a la sombra, así que nos decidimos por una vía que Toño me había recomendado para estos días. “LA VÍA DEL SILENCIO 270 mts 6b/c”, situada en las mismas entrañas de la Visera y muy cerquita de una vía muy codiciada por mí, Alpinismo Deportivo.

Ubicar el arranque de la vía no es sencillo, tendréis que ascender por la canal-chimenea hasta encontrar una reunión vieja. El primer largo continúa por esta chimenea hasta encontrar un clavo “oculto”, más tarde, es evidente.

La vía no está reequipada (ahora ya sí), por el contrario tenéis como un millón de seguros en cada largo. Mejor ir seleccionando y saltarse uno de tanto en tanto. Eso sí, al llegar a la R5 estos seguros desaparecen casi por completo, prestad atención a los posibles embarques.

El día terminó con un buen baño en la piscina y algunas compras.

Amanecimos envueltos en una espesa lluvia, después de todo, no se puede luchar contra las inclemencias, o si.

Tímidamente y aprovechando un claro escalamos “EL VENCEJO ACROBÁTICO 150 mts 6c/7 a”, curiosa vía de pasos a bloque en las típicas panzas rigleras. Como el claro continuaba, más o menos, nos pusimos las “rebequillas” y nos dirigimos a la Cara Noroeste del Pisón.

“TIEMPOS NUEVOS, TIEMPOS SALVAJES 150 mts 6c/7 a” si hay que decir algo es: BUENÍIIIIISIMA !!.

Hace tiempo había escalado la vecina “Mi padre…” y me encanto, pero esta, es que la supera!. Desde el primer largo desplome riglero, con largas tiradas. Y los mejores largos el 3 (6b) y el 4 (6c) que no tiene nada que envidiar a los largos de la Visera.

El Picu

Al día siguiente terminé en Pandébano, si, si, casi en el Picu.

Eneko se había quedado por el camino durante unos días, y ahora me juntaba con Carlos.

El tiempo parecía que mejoraba, el sol apretaba de lo lindo a eso de las 9 de la mañana. Nos instalamos en el refugio y sin perder más tiempo fuimos para la Cara Este con la esperanza de encontrar refugio del sol.

Nada más lejos de la realidad, la sombra empieza en esta pared sobre las 16 horas. Pero al menos el fuerte viento libera de algunas calorías a nuestro cuerpo.

“MARTÍNEZ-SOMOANO 250 mts Vº”, os mentiría si os dijera que tenía unas ganas terribles de escalar esta vía, pero a Carlos le apetecía, y está claro que en el refugio no nos íbamos a quedar, así que al final empezamos. Y una vez más, me quedé sorprendido.

Carlos en la Martínez-Somoano

Una excelente línea, con roca muy buena y poco equipada. Ojito con el Vº que es antiguo,  antiguo. A destacar el larguito de diedro y el 4 largo que transcurre por una pequeña travesía muy aérea y una escalada en placa muy vertical.

Corriendo a cenar y a dormir, que el cansancio se va notando, y mañana hay que apretar.

“LEIVA 500 mts 7 a+”, si los días habían sido magníficos, hoy despertamos entre espesas nieblas, lluvia y un frío que pa’que.

Pero a cabezones no nos gana nadie, así que nos fuimos para la Cara Oeste ante la mirada atónica de algunas personas. Después de esperar casi una hora a pie de vía el tiempo no daba señales de mejoría y a punto estuvimos de marchar, pero de repente se vio un claro, y con la excusa tire pa’rriba.

Carlos en la cara Oeste del Picu, Leyva

Los primero largos son muy buenos, ahora, mejor tener los dedos calientes para poder apretar bien en los pasos de placa. Sin más problemas íbamos escalando y el claro se iba haciendo más grande. Así, entre tiritonas llegamos al primero de los largos después de “Tiros” con el sol pegando a escasos metros y el moco colgando.

El primer largo de 7 a es muy bueno, la entrada es bastante técnica y más tarde un desplome con cantos generosos y salida en semi-bavaresa, paso del largo. Ojo que en el croquis marca un clavo que en la pared no está, según tengo entendido se le salió el año pasado al Juanillo cuando escalaba esta ruta (je,je).

Si os ha gustado este largo esperar a escalar el siguiente 7 a+. Una larga travesía, muy bien asegurada con parabolts (ya está reequipado). El largo es técnico y mantenido, hay que buscar (y a veces inventar) pies y bloquear bien de pequeñas presas y agujeros. Si aguantáis la sección central, está hecho.

Carlos en los largos superiores de la Leyva

Por cierto, si esperáis sacaros la foto con la virgen lo lleváis claro. Se la han llevado !!!!?.

Al día siguiente estaba durmiendo en el Valle de Ansó, de nuevo con Eneko.

Teníamos mucho ánimo, pues daban buen tiempo para toda la semana, y por fin podría ir al Midi !!.

Cuando amanecimos ya sospeché algo, Eneko no estaba cien por cien….

Espolón del Italiano “VÍA KARMELE 200 mts 7b+/c”, aún así nos fuimos a escalar, buscábamos la sombra, pues el calor de nuevo amenazaba. Y de qué forma !.

Valle de Ansó, Espolón del Italiano

Esta es otra vía que me ha sorprendido, guarda en su interior uno de los mejores largos de todo el valle, una fisura-bavaresa de 6b sobre roca espectacular.

La vía está equipada con parabolts (a veces en lugares donde no sería necesario), aunque conviene llevar algún friend mediano.

Los largos duros, el segundo y el cuarto, se liberan bien. El primero de ellos tan solo son dos o tres pasos técnicos con pies en adherencia (ojo a la roca blanquecina de la pared), el truco es subir un poco más, dejando el último parabolt un poco abajo (hay que recordar que se equipó para hacerlo en Ae) sin tener prisa en pasarse al lado izquierdo.

Escalando la vía Karmele

El cuarto largo es otro tema, generalmente se hace en 7 a+/Ae o en Ae. Travesía de moverse debajo de un techo con paso duro a la salida de este, y más duros aún si vas en libre hasta la “R”. Aquí pinché….

Del largo que nadie habla es del sexto 6c+ o V+/A1. Me pareció muy difícil y técnico, tan sólo son un par de pasos o de empotres en un techito fisurado, pero los pies son muy resbaladizos. Ya me contaréis…

Como Eneko seguía sin encontrarse bien, decidimos posponer las escaladas para otro momento. Así que, tendré que esperar para poder ir al Midi…

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