

Chuck Norris falleció ayer, hoy se encuentra un poco mejor.
Por: Curro González, sobreescalada.com
Llevo ya un tiempo un poco intenso en mis relatos (parece que sangro en vez de escribir), así que he decidido hacer un texto distendido, sin complicaciones existenciales, pese a que la media botella de vino y la buena jornada de hoy me tienten para irme al lado oscuro.
El problema de ser obsesivo o poseer algún tipo de Toc, es que nunca sabes muy bien por dónde va a salir. En ocasiones te vuelves un obseso del orden y la limpieza, otras te da por escribir; en ocasiones extrañas, ves cosas en lugares que simplemente te molestan o incomodan.
Es el caso y el motivante de esta entrada de hoy, esa maldita mancha blanca que se resiste a desaparecer pese a las calimas, la mala orientación, la inversión térmica y la primavera entrante.
Y cómo me jode verla allí…..

La observo desde la ventana de mi casa, cuando me desplazo en mi coche, cuando salgo a correr, camino al supermercado, en mi día a día; es como mi archienemigo siempre presente.
En esta tesitura pienso en mis ídolos: ¿Qué hubiera hecho Chuck Norris?
Lo primero que pensé es que no se trataba de una mancha de nieve, era un reto. Y Chuck Norris no acepta retos, los elimina.
Más tarde comprendí que Chuck Norris hubiera ido en persona, la hubiera mirado fijamente hasta hacerla desaparecer por voluntad propia.
Así que no me quedaba otro remedio que ir hasta la zona con mis esquís e intentar disuadir al manto blanco de su existencia.
Para semejante actividad debería combinar algunos complementos para hacer el trayecto un poco más ameno; la maldita mancha blanca estaba lejos, muy lejos. La aproximación combinaría la bicicleta, el andar y, por fin, el deslizar por la superficie helada.
Para este tipo de actividades es muy difícil encontrar compañero (y no les culpo, cada cual que gestione sus Toc); lo podría haber hecho solo como otras tantas veces, pero siempre resulta más divertido compartir un día de palmada y futuro incierto.
Incauto, ta:
1.adj. Qué no tiene cautela o precaución.
2.adj. Ingenuo, o que no tiene malicia.
No hay mejor trato que el que se hace al amparo de las cervezas, esos tratos siempre son válidos y genuinos, pese al posterior arrepentimiento.
Los que ya saben de mí, sospechan, intuyen o saben que soy un buen embaucador; más aún cuando la cebada lubrica y acentúa la verborrea y el don de palabra.
A los pocos días de la propuesta, nos encontrábamos Walden y el que suscribe, preparados para visitar por fin aquella mancha blanca que tanto me irritaba.



La primavera ha entrado con fuerza y la montaña está espectacular, pero existen lugares que magnifican este hecho.
Transitar por las pistas del Hueco de San Blas es un regalo para los sentidos; los miradores naturales te gratifican el esfuerzo de las subidas con constantes y amplios paisajes, y te ofrecen una vista casi única a la cara más abrupta de la Najarra.
El bosque te ofrece refugio y amparo del cada vez más intenso sol, a la par que te deleita con el sonido de la vida en ebullición.
Tras las empinadas laderas del pinar, emerge casi de la nada un lugar mágico, diría yo único en la Sierra de Guadarrama, el Hoyo Cerrado.
Un circo glaciar ubicado en las laderas de Asómate de Hoyos que nos daba acceso, por fin, a la tan codiciada mancha blanca.
La superación de esta pequeña mancha de nieve no representa un esfuerzo en exceso; por contra, aporta una bajada muy divertida deslizando por sus pendientes de nieve primavera.
Por fin puedo despertar tranquilo, por fin puedo rehacer mi vida sin ese peso incómodo y molesto, por fin puedo decir que estuve allí arriba hablando de tú a tú con aquella molesta mancha blanca. Gracias, Chuck Norris, por la inspiración.
DATOS DE LA ACTIVIDAD


Suscribirse
Suscríbete para recibir nuestras últimas historias en tu bandeja de entrada.


