Escalada en Hoya Moros: Bellezas y Retos del Invierno

Por: Curro González, sobreescalada.com

Hoya Moros, situado en una parte apartada y callada de la montaña, se muestra en invierno como un lugar tan hermoso como implacable.

El frío esculpe sus muros con una paciencia milenaria, las envuelve de reflejos helados y sombras azuladas que convierten el paisaje en un santuario salvaje, reservado únicamente para aquellos que comprenden el idioma del invierno.

Cuando las condiciones son propicias, sus muros ocultan verdaderas joyas de la escalada en hielo y el alpinismo: líneas elegantes y severas que surgen y se desvanecen con la misma fragilidad que un sueño.

Durante periodos de frío intenso, surgen formaciones efímeras, caprichosas y extrañas, brindando la oportunidad —tan incierta como irresistible— de dejar una huella sin precedentes.

Hoya Moros nos invita a soñar despiertos y a imaginar en esos instantes, siendo los primeros en leer y escalar esas esculturas heladas antes de que el sol y el tiempo las eliminen para siempre.



Son muchos los escaladores profundamente arraigados al alpinismo y a la escalada en Hoya Moros: Javi «Vallejera», Juanjo Cano, Álvaro Morán, Raúl Lora, Joaquín Gracia y un largo etcétera de nombres que han ido escribiendo, paso a paso y piolet a piolet, la historia de este lugar.

Con el respeto que requiere un ambiente tan auténtico y duro, generaciones de montañeros han descubierto sus rincones, abierto líneas, repetido sueños y dejado una huella sutil pero indeleble en estas paredes.

De alguna forma son los custodios de la memoria del valle, observadores directos de inviernos anteriores y de formaciones que ya no existen.

Nos dirigimos a ellos para aclarar una pregunta que nos vincula con esa historia viva: si la fugaz franja de hielo que hoy se encuentra colgando de los muros rocosos de la Cara Norte del Torreón fue escalada en algún momento anterior, o si el invierno, nuevamente, nos ofrece la inusual posibilidad de ser los primeros en escalarla antes de que el tiempo vuelva a quitarla.

Una vez más Joaquín y el que suscribe, nos juntamos unos días esperanzados por las aparentes buenas condiciones que reinaban en las montañas, para realizar esas actividades que tanto nos gustan pero que al principio nos cuesta retomar.

Nuestra intención era escalar en los Hermanitos de Hoya Moros, concretamente alguna línea cercana al conocido Diedro. Pero pronto pudimos comprobar que el hielo reinante en cotas bajas, se había transformado en abundante nieve en las zonas más elevadas, y que dichas líneas distaban mucho de parecerse a lo que habíamos venido a buscar.

Luego, oteamos la Proa, también cubierta de nieve, y durante un rato contemplamos la idea de escalar una canal oscura que se vislumbraba a lo lejos. Pero fue en ese momento cuando un detalle diferente atrajo nuestra atención: un fino y desafiante colgajo de hielo ubicado en la cara norte del Torreón, el cual resaltaba nítidamente en un panorama caracterizado por el blanco uniforme.


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Era, sin duda, la única línea de hielo perceptible en todo el circo.

Desde ese momento, la decisión fue prácticamente ineludible. Aunque se hallaba en la parte más lejana del lugar, aquella débil formación ejercía un atractivo que era difícil de pasar por alto.

Sin apenas palabras, cambiamos el rumbo y nos encaminamos hacia ella, sabiendo que la montaña nos estaba señalando el camino a seguir para encontrar el diamante en bruto que esconde.

Inestabilidad Conyugal 90 m WI 5 RX

Reseña de la actividad. Fuente: Sobreescalada.com

Ficha técnica

Como os he comentado, aunque hemos pedido información a las personas que consideramos referentes en la zona, no hemos podido concretar si la línea de hielo ha sido escalada con anterioridad.

Lo que sí hemos podido contrastar, es que la línea es muy difícil que se forme y muchos más, poder escalarla.

El primer largo es una escalada vertical delicada, con formaciones muy llamativas, estructuras separadas de la pared y chapas de hielo verticales de escasos centímetros imposibles de asegurar.

Para realizar el segundo largo tenemos dos opciones:

  • Salida directa, mediante la superación de un diedro rocoso congelado y una fisura ancha difícil semidesplomada (sin datos  concretos de si ha sido escalada)
  • Salida indirecta, bonita y aérea travesía para encadenar una canal con dos secciones complicadas si la nieve no es consistente.

El descenso se realiza andando por la normal del Torreón, prestad atención a las posibles placas en las inclinaciones más acusadas del collado.

Muy satisfechos a la par que congelados terminamos esta bonita jornada de escalada.

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