El Caracolillo (la Pedriza), dos propuestas de fisura

Por: Curro González, sobreescalada.com

Han pasado casi 30 años desde la primera vez que pude disfrutar de las impresionantes vistas que ofrecen las singulares cumbres de la Pedriza, y no me canso de ello (os lo puedo asegurar), la sensación que tengo cada vez que observo el paisaje desde cualquiera de las cumbres rocosas es como la del primer día.

Y no hay mejores vistas del paisaje que nos rodea, que las que nos ofrecen las diferentes rocas graníticas que componen la denominada Pedriza Posterior.

Escalando el último largo de «Observando Mochuelos». Foto: Miguel Hernández

El Caracolillo es un risco casi desconocido por escaladores y paseantes, se encuentra ubicado en las inmediaciones del conocido Cocodrilo, al inicio del Callejón de las Abejas. Se accede a él, transitando por el PR hasta el singular cruce de caminos denominado «Cuatro Caminos«, para más tarde desviarnos hacia nuestra derecha (sentido de la marcha). Deberemos abandonar el camino principal antes de que éste comience su descenso, hay que estar atentos y comenzar de nuevo el ascenso, por un camino poco marcado.

Tras pasar por la idílica zona de los Llanillos, la aproximación hasta pie de vía se torna evidente.

Hasta donde llega mi conocimiento (corregidme si me equivoco), surcan la pared dos buenas líneas de escalada, todas ellas aprovechan la lógica y la continuidad de sistemas de fisuras, algunas anchas y otras estrechas.

Llegando a la última reunión de «Argo». Foto: C. González

Las dos líneas existentes fueron abiertas por Joaquín Gracia con diferentes compañeros, la vía Argo, junto a Uge García y el resto, junto a Juan Luis Monje. Para mi gusto, una buena forma de abrir nuevas líneas, libres de material fijo, exceptuando aquellos pasajes improtegibles.

Vía Argo

Reseña de la vía. Fuente: Viaclasica

Bonita propuesta (de grado no obligado) que surca un sistemas de fisuras de todos los tamaños, a destacar el último largo por su característica y sencilla fisura perfecta de media luna. El primer largo tiene algún paso extraño, bien protegido, y una zarza que molesta un poco (no es nada del otro mundo, pero llevarse unas tijeras de poda vendría bien al primero de cuerda).

Observando Mochuelos

Reseña de la escalada. Fuente: Cuadernodelineas

Sólo por realizar el último largo de la ruta, ya merece la pena la visita a este risco.

Bonita y agradecida ruta que comienza por un tramo de fisura «poco apetecible», para más tarde, darte la opción de ascender por dos trazados. El original, con un estética fisura arco, y la variante «Disfruta el Silencio«, por una provocadora fisura de manos (se protege muy bien).

Como os he comentado anteriormente, el estético último largo, transcurre en travesía por unas fisuras paralelas para más tarde, salir en placa hasta la cumbre (tramo expuesto).

M. Hernández en «Disfruta el Silencio». Foto: C. González

El descenso de las dos rutas lo podemos realizar por el sistema de árboles equipados de la línea «Observando Mochuelos«, mucho mejor que por la ruta Argo.

Sobre el material, llevar el propuesto para cada ruta, guantes de fisura y manga larga para los arrastrones de algunos tramos.

Espero que sacando (re-sacando diría yo…) a la luz esta información, os animéis a repetir estas líneas y que no queden abandonadas en el olvido, merecen la pena ser escaladas.