Bikeraft, 70 kilómetros de bicicleta y packraft en el Tajo

Por: Curro González, sobreescalada.com

Una vez, un ilustre entendido del entrenamiento, me comentó una cosa que me impactó: “Quién poco pierde, poco gana” . Después de reflexionar largamente sobre esta afirmación he de deciros que me siento totalmente identificado con ello, puesto que mi nivel de rendimiento físico no sufre grandes repuntes o bajones, siempre se mantiene más o menos en el mismo estado, pese a que en ocasiones lleve mucho tiempo sin realizar una actividad en concreto.

Un instante en el descenso del Tajo

Es el caso de estos últimos meses, he escalado, corrido y montado en bici muy poco. Después de una mala caída en bicicleta estuve bastante tiempo sin escalar y a la semana de estar más o menos bien probaba de nuevo mi grado máximo; algo parecido sucedió en la carrera, al día siguiente de darme el alta después de pasar el Covid, me iba a correr 1 hora y media por el monte; y por último, después de meses sin montar en bicicleta nos sacamos de la maga Miguel y yo esta ruta que a continuación os voy a relatar.

Con esto citado anteriormente no pretendo alardear de ser un superhombre, ni mucho menos, lo anteriormente citado es en referencia a mi humilde nivel de todo, ya se sabe: “Quién mucho abarca poco aprieta”.

Por contra tampoco he sufrido grandes estados de forma o altos niveles de rendimiento. Así que, a sabiendas de que nunca voy a destacar en nada y al parecer ya he alcanzado (estancado diría yo) ese nivel de “no perder pero tampoco ganar”, me he centrado últimamente en pasármelo bien y disfrutar.

En la vía verde del tren de los 40 días
En la vía verde del tren de los 40 días

Eran las 8:30 de la mañana cuando quedamos emplazados Miguel y yo en la piscina municipal de Tielmes, el termómetro marca -2ºC una temperatura algo fresca para montar en bicicleta, pero al menos el dichoso viento de estas últimas jornadas no hace acto de presencia.

La idea es aprovechar las diferentes vías verdes y pistas de tierra que circulan por la zona hasta llegar al río Tajo, para después navegar por él unos kilómetros y regresar de nuevo al lugar de origen en bicicleta.

Comenzamos nuestra andadura por la vía verde del Tajuña un carril perfectamente acondicionado y señalizado que recorre toda la vega del Tajuña. Al llegar a la localidad de Carabaña nos desviamos de esta para continuar por otra vía verde, la del tren de los 40 días, que de similares características a la anterior nos conduce rápidamente a Estremera.

El paisaje es muy diferente al que acostumbro ver, los olivares y terrenos de cultivo que abarcan todo el paisaje me traen gratos recuerdos de mi infancia, por contra el intenso frío que sentimos en manos y pies me recuerdan más a las sensaciones cotidianas de alta montaña.

Preparando el embarque en el río Tajo

Desde Estremera se continúa el descenso hacia el río Tajo por amplias pistas marcadas que al poco de hacerse evidente el río, las abandonamos para ir buscando el mejor camino para llegar a él. Lo mismo ocurre con el embarque al río, deberemos buscar el mejor lugar para depositar nuestro packraft en el agua.

El río Tajo bajaba con buen caudal, algo que se agradecía a la hora de remar y que alegraba el paso de algunas zonas aisladas en donde el agua se ajetreaba más. El paisaje de sus orillas son simplemente espectaculares, la frondosa vegetación alberga infinidad de fauna, variopintos paseriformes, anátidas, garzas, un Búho Real, unos jabalís que cruzan a nado justo en frente nuestra y todos aquellos que no vemos y que se amparan al refugio del espeso carrizo.

Al paso de Fuentidueña del Tajo encontramos algunos viandantes de las orillas del río que nos prestan a penas unos instantes de atención, tan solo un grupo de niños sacian su interés por lo desconocido con unas ambiguas preguntas.

Llegando a la localidad de Fuentidueña del Tajo

De nuevo entramos en la soledad del río, éste, retenido por los diques del Caserío de Buenamesón poco a poco se amansa, haciendo un poco más fatigoso nuestro avance. En las inmediaciones de este caserío, aprovechando una especie de pantalán para pescadores, hacemos nuestro desembarque y empacamos de nuevo todo para proseguir con nuestras bicicletas.

Poco a poco vamos ganando altura con nuestras bicicletas por el tendido ascenso en donde transita el camino de Buanamesón, con el tiempo, la vera del río va desapareciendo en el fondo del paisaje, que cambia radicalmente al llegar a la Autopista de Valencia. Atravesamos la localidad de Villarejo de Salvanés y realizamos el agradable y frío descenso por una pista asfaltada hasta el lugar de origen.

El continuo ascenso hasta la localidad de Villarejo de Salvanés, la vera del Tajo se aprecia al fondo

Una bonita actividad que nos ha dejado muy buenas sensaciones y pese al severo frío inicial, hemos podido disfrutar de un agradable día soleado y sin viento.

Ruta seguida en la actividad

4 comentarios sobre “Bikeraft, 70 kilómetros de bicicleta y packraft en el Tajo

  1. Vaya ruta chula. Me gustaría saber por curiosidad que es eso del packraft, que tipo de piragua utilizáis y donde podría conseguirla. También veo que utilizáis bicicleta especial que se dobla el cuadro?que modelo es?gracias de antemano

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