Torre de en medio, Manolo Taxta.

Por: Curro González, sobreescalada.com

Después de unos días, continuamos este periplo por tierras Levantinas Oli y yo.

En mi afán por escalar rutas que no he escalado voy desempolvando olvidados y antiguos libros en donde encontrar una ruta que me satisfaga. Por contra, Oli se va arrastrada a escalar “rarezas” que se repiten algo meno que las ya superclásicas.

Torre de Mig y Ponotx

Este hecho la mantiene en vilo, entre una agradable sensación por repetir estas líneas y un desamparo por no poder hacer las que “todo el mundo debería”.

En los largos superiores

Después de escalar la Puro Habano al Ponoig estábamos algo cansados, se nota que estamos en baja forma, ya que nos costó reponernos algunos días. Así que decidimos hacer un descanso activo escalando en otros lugares antes de la gran actividad que teníamos planeada en el Peñón de Ifach.

De esta manera hacemos una visita a la Sierra de Toix en donde Oli escala de primera todo el Espolón Limabán y dedicamos otro día a escalar en Guadalest, donde disfrutamos del agradable entorno y la peculiaridad de la localidad.

La poco apetecible escalada entre matojos

Al final de estos días nos acercamos por fin a Calpe, concretamente al Paseo ecológico que bordea las paredes del Peñón de Ifach. Una intimidante vista a la anaranjada pared nos facilita un rápido repaso a los largos de la vía que queremos escalar, la Nariz.

Fuente: The vertical globero

De nuevo he escalado muchas rutas de este Peñón de Ifach y tengo que empezar a “innovar” para escalar nuevas lineas para mi.

Me pareció una buena escalada para hacer con la calma, me apetecía dormir en pared con la hamaca y compartir esta experiencia con Oli, que era totalmente neófita en esta materia. Pero finalmente la meteo trunco nuestros proyectos, ya que la previsión de viento era de aumento y no quería forzar más aún la situación en la primera toma de contacto de Oli con esto de dormir en pared.

Nos dirigimos de nuevo hacia el Ponoig en donde buscaríamos una alternativa para los siguientes días. El cambio de planes me dejó un poco “planchado” y no estaba muy motivado para enfrentarme de nuevo a las repisas y los matojos del Ponoig. Así que dirigimos nuestras miradas a los “hermanos menores”, el Tozal y la Torre de en medio.

Había escalado las suficientes veces en el Tozal, pese a tener alguna pendiente, para dirigir mis miradas hacia la Torre de en medio, en donde nunca había escalado. De las diferentes alternativas nos decantamos por la “clásica” Manolo Taxta, parecía rápida y encontramos una reseña con una buena crítica: The vertical globero

Bueno, no se si es que estaba pensando en la Nariz o que, pero la vía no me pareció tan fantástica. Es más, me pareció muy acorde a lo que es la escalada por estos lugares.

La vía está casi equipada íntegramente, solo se usan algunos seguros flotantes en pasos aislados. Y pese a que en un simple vistazo a las reseñas pueda parecer muy mantenida, no es así. Las dificultades de los largos son en pasos concretos, siendo el resto mucho más a meno.

Es cierto que en algunos largos tiene tramos bonitos, pero creo que es una vía anecdótica sin más. Desde mi humilde opinión y sin intentar ofender a nadie.

Al final de estos días tomé la decisión de actualizar la fuente de información que consultar, ya que la que disponía, se había quedado obsoleta ante la aparición de nuevos libros sobre los sectores.

Qué continúe la fiesta !