
Por: Curro González, sobreescalada.com
Torre de control: Vuelo 732, confirmen la lectura en cabina. Los observamos… a pesar de que la señal es inestable.
Avión (piloto): Torre… algo nos persigue. Aunque no se muestra en los instrumentos, el avión reacciona como si estuviera presente.
Torre de control: ¿»Nos persigue»? 732, aclare. No hay tráfico en las cercanías de ustedes.
Avión (copiloto): Eso es lo raro. Los sensores indican que hay vacío… pero el sonido permanece. Como escalones en el fuselaje.
Torre de control: Vuelo 732, continúen con el rumbo. Sus parámetros se alteran de manera ilógica.
Avión (piloto): No estamos manipulando los controles.
(silencio estático)
Torre de control: 732, repita la transmisión más reciente.
Avión (Piloto, murmura): Cuando echamos un vistazo por las ventanas, se apagan las luces. El cielo no tiene la misma apariencia.
Torre de control: …Recibido. ¿Son capaces de describir lo que ven?
Avión (copiloto): No. Cada vez que lo intentamos, se desplaza.
(la señal varía)
Avión (piloto): Torre, si dejan de oírnos, no fue un fallo mecánico…
La imagen es auténtica, puedes confirmarlo tú mismo. No ha sido modificada ni reproducida, pero aun así muestra algo que no debería estar allí.
Lo alarmante no es lo que se observa a simple vista (que también), sino lo que se revela cuando sabes dónde enfocarte… y cuando comprendes el contexto en el cual fue capturada.

Los Analistas de cosas turbias
Cuando Currotron 3000 estaba escudriñando el terreno para conseguir una estrambótica ruta para correr por montaña, topó con algo insólito.
Entre las imágenes satelitales del terreno apareció antes sus ojos un objeto no identificado, al principio perplejo, no supo cómo reaccionar; más tarde amplió la imagen…
Se trataba del avión desaparecido en 1970: el famosos vuelo 732.
Nada más percatarse, tuvo la imperiosa necesidad de ir a otear la zona, se trataba nada más y nada menos de la peligrosa zona conocida como «El Triángulo maldito».
Este Triángulo imaginario es el que se forma entre las cumbres más prominentes del lugar: El Cancho de la Cabeza, La Alguatera y la Cima Cerugea.
Tantos peligros entrañaba la actividad (tirones, tropiezos, lumbalgia, deshidratación y desfallecimiento) que Currotron 3000 buscó un buen compañero para soportar tal carga: El Gran Modesio.
Ambos se adentraron a investigar en el corazón de ese insólito y misterioso lugar, había nacido «Los Analistas de cosas Turbias».
Strangers Things y el multiverso de los Patones

Convencidos de que en cualquier momento podrían ver luces extrañas, portales o al menos un escalofrío dramático, Currotron 3000 y el Gran Modesio se adentraron en el «Triángulo Maldito» con la melodía de Stranger Things sonando en sus cabezas.
Se decía que el vuelo 732, un vuelo misterioso, había aparecido allí, entre cumbres inalcanzables.
Nada más entrar, el paisaje empezó a hacer cosas rarísimas… o eso pensaron ellos. Sombras largas, ecos sospechosos y montañas que subían y bajaban como si alguien las hubiera diseñado sin sentido común.
—Esto huele a mundo del revés —dijo Currotron 3000, ajustándose unas gafas que no necesitaba.
—O a agujetas del futuro —respondió el Gran Modesio.
Corrieron montaña arriba. Después, cuesta abajo. Después, de nuevo hacia arriba, porque «la pista estaba en lo alto, seguramente».
Hallaron piedras ordinarias, árboles corrientes y un silencio muy poco sobrenatural… excepto por su respiración.
—He visto algo que se mueve —gritó el Gran Modesio. Era su sombra.
Lo único que realmente no tenía explicación, después de horas de subir y bajar por pendientes imposibles en busca de indicios paranormales, era cómo seguían en pie.
No había portales, ni monstruos, ni rastros del Vuelo 732. Solo dos Analistas de cosas Turbias yacían en el suelo, vencidos.
—Declaración oficial —dijo el Gran Modesio—: el triángulo no es maldito…
—…pero las montañas sí —dijo Currotron 3000, incapaz de levantarse.
Y así concluyó la actividad más enigmática de todas:
sin respuestas de carácter sobrenatural,
sin indicios raros,
y con una gran paliza por correr en lugar de donde no debía.
Y así ha sucedido H, batimos el récord del Cancho de la Cabeza por pocos minutos…. ¿te atreves a adentrarte en el Triángulo de la Muerte?
No os perdáis el próximo capítulo de los Analistas de cosas Turbias:
El misterioso bolso de la Mujer de Rosa


